¿El amor es ciego?

¿El amor es realmente ciego?

Una de las frases que más he escuchado durante toda mi vida es “el amor es ciego”, algunos lo dicen cuando no ven posible una buena relación entre dos que se aman.

Desde la ciencia se dice que nuestro cerebro en la etapa de enamoramiento se encarga de que sólo veamos lo positivo y bello del otro, en esta fase no percibimos ningún defecto. El cerebro tiende a desactivar los mecanismos de alerta ante lo negativo o lo que no nos puede agradar del otro.

Durante esta etapa de enamoramiento se liberan químicos que además de hacernos sentir bien, desactivan los instintos que nos ayudan a evaluar a las personas, produciéndose en el sistema límbico del cerebro una sensación de bienestar y felicidad.

“El amor no es ciego”   -Sheller

El amor por el contrario es clarividente, puesto que adivina entre mil personas la elegida, y descubre en ellas cualidades ocultas al ojo indiferente que no está enamorado.

¿Hay ceguera o clarividencia en el amor?

Hay ceguera en el instinto que adivina entre millones a una persona en el que el azar ha situado el centro de la atracción sexual, no busca conscientemente la personalidad diferenciada de alguien, es una fase intensa y eufórica que no está diseñada para sostener una relación profunda y consciente.

En cambio el amor complejo y diferenciado, donde el instinto se mezcla en sabias proporciones con la amistad amorosa, si es clarividente.

Es una emoción activa y una forma de comunicación esencial que nos impulsa a conectarnos con el mundo. requiere valentía para superar el miedo y construir un vínculo consciente.

Este amor maduro y logrado, si que lo ve todo, descubre lo que está oculto a los demás, los sentimientos nobles adormecidos bajo las pasiones, los matices exquisitos escondidos, y esto que parece un milagro se realiza sencillamente por el interés enfocado en el ser amado.

¿Qué exige el amor?

“El amor verdadero, diferenciado y humano exige un fuego de permanente atención”   _ G. Marañón

El amor es la suma de muchos elementos con los que se va construyendo día a día. No basta con el instintivo amor, el ciego por excelencia, porque este se agota, si solo es el deseo erótico lo único que une a la pareja, lo más probable es que este lazo se vaya relajando,

Este amor ciego, instintivo, no puede desaparecer, debe sumarse a otra forma de amor más compleja y profunda. En él la fuerza de atracción está atemperada por otros sentimientos de categoría superior.

“Amar es caminar juntos y poder hacerse una pregunta clave: “¿Este amor me constriñe o me da alas?”     _ Elsa Punset

Resumen:

No se puede afirmar sin más, que el amor es ciego o clarividente. Este varía según la especie del amor.

Es ciego el amor instintivo, inicial, pero la amistad amorosa, en permanente acecho, es profunda y esencialmente clarividente. sería por esto más exacto llamarlo conocimiento amoroso.

Frente a la ceguera del enamoramiento inicial se construye un camino compartido, sin idealizar.

La pasión inicial se nutre de la novedad y la dopamina pero para perdurar se requiere trabajo emocional constante huyendo de la rutina.

En el amor hay que crear relaciones saludables, no debemos repetir estilos amorosos aprendidos en la infancia o en las redes, hay que aprender amar para ser felices.

El amor no es una religión. Lo que sucede entre dos que se aman está lleno de intereses.

Lo más grande de esos intereses es que coincidan y bien es sabido que entre amantes hay mucha coincidencias.

 

 

 

Bibliografía.

Punset Elsa  (2012) “Una mochila para el universo”, Ediciones Destino.

G. Marañón “Ensayos sobre la vida sexual”

E Amezúa “Los grandes conceptos, la erótica”

E Amezúa “Teoría de los sexos”

Incisex, Artículos de sexología “Tú y yo somos tú y yo”

Imagen: Alberto León

 

 

 

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