¿Qué es la aversión sexual?

¿Qué es la aversión sexual?

La aversión al sexo se caracteriza por una respuesta intensa de repulsión, miedo o rechazo hacia el contacto sexual, ya sea de forma generalizada o hacia ciertas prácticas específicas.

Es una dificultad del deseo sexual donde la persona evita situaciones que puedan llevar a la intimidad sexual,  experimenta síntomas físicos como sudoración, pulso acelerado, puede repeler cualquier manifestación de afecto como besos, caricias además del contacto sexual.

Posibles causas que generan aversión sexual

Factores psicológicos y emocionales:

  • Traumas del pasado: experiencias sexuales traumáticas o abusivas, violaciones e incluso la presión dentro del seno de la pareja por mantener relaciones con determinada frecuencia o por realizar determinadas prácticas.
  • Ansiedad y depresión: sentimientos de miedo, inseguridad y estados anímicos negativos que se extienden a la vida sexual.
  • Problemas de autoestima: una imagen negativa de si mismo puede afectar el deseo y la aceptación de la sexualidad.

Factores relacionales:

  • Conflictos de pareja: desacuerdos no resueltos, falta de comunicación o desconexión emocional.
  • Ausencia de intimidad: La falta de conexión emocional profunda puede generar rechazo al sexo.

Factores externos:

  • Educación sexual deficiente o restrictiva con mitos o creencias erróneas que generan actitudes negativas hacia el sexo, presentando a las relaciones eróticas como algo dañino y desaconsejable.

Algunas personas educadas en entornos ultra-religiosos han interiorizado un concepto del sexo como algo impuro y pecaminoso por lo que no es extraño que con el tiempo desarrollen algún tipo de aversión.

  • Estrés y fatiga: factores como el cansancio o el estrés laboral pueden reducir el interés por el sexo.

Qué podemos hacer ante la dificultad sexual de aversión al sexo.

Al tratarse de una disfunción sexual es importante implicar a ambos miembros de la pareja, por lo que la terapia será para la relación de pareja, independientemente de que se trate de forma individual las causas del temor.

Es fundamental informar y facilitar una educación sexual adecuada a la pareja antes de empezar la terapia.

Se trabajan aspectos como la comunicación y la gestión de la ansiedad asociada a las relaciones sexuales.

Partimos de la evaluación y diagnóstico para identificar el problema, sus causas y establecer objetivos realistas.

Se debaten ideas erróneas y se trabajan actitudes.

Se darán pautas para aprender a disfrutar de la relación y reducir la ansiedad.

Si estás experimentando aversión al sexo, es recomendable buscar ayuda profesional que puede trabajar contigo, explorar las causas y desarrollar estrategias de tratamiento adecuadas.

Un enfoque terapéutico personalizado puede ayudarte a superar los miedos, mejorar la comunicación en la pareja y recuperar una vida sexual satisfactoria.

 

 

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